sábado, 26 de noviembre de 2011

Esa naturaleza


Esas desérticas ramas cambian sus posturas oníricas para separarse por fin de su árbol. Ese árbol tiránico y único poseedor de los coluros frutos de la banalidad. Ese árbol que no aguanta las revueltas y redobla las apuestas en contra de las ramas de su propia luminosidad. Esas ramas que caen a disolverse y perderse en la tierra de los abonos y la fauna. Esa tierra de la leve tiranía pero de no menos insatisfacciones guturales que en el curso de la llanura selvática se aplaca para después encenderse y reventar de rojosidad desde su vareado corazón. Ese corazón de carne latente que mana indistinta por los ríos internos de la curvatura sutural de la tierra. Esa tierra, otra vez, que no desciende ni asciende, ya se dijo, revienta. Y esos ríos internos que trastornan los desechos introzados de los árboles: las ramas y sus hojas ,y sus ojos de insectos –la fauna- que sobreviven a la banalidad, a la tierra y sus ríos, a su corazón que revienta, en fin, a su muerte natural que es la única seguridad que alguna vez se tuvo.


lunes, 21 de noviembre de 2011

miércoles, 16 de noviembre de 2011

esta Coca-Cola



esta Coca-Cola

no mejora

mi calidad

poética



la mamá

lo manda a comprar

medio de pan

una Sprite

y cuatro bayaspirinas


y la Sprite?

le cuestiona al volver


entré dice

pedí una Sprite

abrí la heladera

y saqué una Coca



a nosotros nos llega el reflejo del primer mundo

nos decía el profesor Soria

en los galpones de la UNT



una Coca-Cola a la mitad

un blues de fondo

y una siesta de invierno en Santiago

como algo posible



I Pood imaginario entre las manos de la gordita

la parada del colectivo en el reflejo de la puerta del café

una mesa con tres sillas en la vereda con la publicidad de Coca Zero

y esto de percibir



el representante de una marca

de productos ecológicos en Santiago

dice:

en la vida

tengo dos vicios

la Coca-Cola

y River Plate



hagamos un libro

me decía Guillermo

con la temática de Coca-Cola

y lo llevemos a la empresa

para que nos lo publique

le decimos que es un modo de hacer cultura

que no les cuesta nada



morocha sonriente

en la parte de atrás de la moto

sin casco

con una botellita de Coca entre la manos



se acaba la botella

y se acaba mi tiempo


mi tiempo de escribir



Piazzola y Coca-Cola

esta poesía



domingo, 13 de noviembre de 2011

SIDA, HIV, VIH, HVO, VHS, DVD, CNN, TNT…



Placer/goce: en realidad, tropiezo, me confundo;

terminológicamente esto vacila todavía.

Roland Barthes


Siglas. Pablo no distingue las siglas. No las sabe leer.

No mires las siglas, le dice Ana. No se trata de eso.

Amor. Claudia dice: quiero pasar. Diego no está seguro pero se lo permite.

Diego encargó una pizza con anchoas. La peli que eligieron es larga.

Sien. Jorge está empecinado en no prestar los libros de su biblioteca. Agustina lo deja así, como es él.

Los libros a veces dicen cosas que no se entienden. Jorge y Agustina preparan la cena.

Paisaje. Marcelo trajo alfajores de regalo. No se le ocurrió otra cosa.

Néstor agradeció el gesto, la invitación, la disculpa. Pidió a Marcelo que le cuente cómo estuvo.

Sueños. Daniela está cansada de los arrebatos de Cecilia. Le va a pedir que se termine.

Cecilia sabe que Daniela está preocupada. Al despertar, no siempre resulta igual.

Espuma. Claudio se aferró a la vida aunque no sabe por qué. Sólo recuerda la canción que le compuso y dedicó Ariel.

Ariel está desperdiciando talento. Hace mucho que dejó la música. Hace mucho que Claudio dejó de estar.

Siesta. Melisa piensa: tres y cuarto, listo.

Trenes. Guillermo, viendo pasar los postes, descansa.

Norte. María, mirando el cielo alto, sonríe.


jueves, 10 de noviembre de 2011

jueves


(fragmento poco corregido de una novela poco concluida archivada desde hace algunos años)


Otro jueves inútil. Por suerte ya no me duele tanto la espalda. Qué mierda puedo hacer? Ah si… era que iba a ir a la psicóloga… mmm… no sé… treinta mangos más la obra social, que se vaya a la mierda. Encima tengo que tomar el colectivo, nooo…


Para pedir un turno

¿Cuánto? Pero por qué no me chupa un buebo y la mitad del otro. Esta bien, esta bien, yo hago números y después, cualquier cosa, la hablo. Andá cagar, matasano hija de mil malparida.


Así estuve todo el día vagueando hasta que a eso de las cinco me llamó Jota diciendo que a la noche nos juntemos a chupar unos vinos en Sísifo. Ta bien le dije y a eso de las diez de la noche partí para el barsucho de moda. Ya a esa hora estaba hasta el culo y jota no había llegado ni iba a llegar todavía. Siempre en esos momento me acuerdo que yo soy el pelotudo que siempre llego a horario sabiendo que Jota es un irresponsable de mierda. Por suerte me encontré con Marian, ex de Jota, ex de Mario, ex mía. Una reventada de aquellas pero buena mina, compañera. Estaba sentada en una mesa con la Sole y la Daniela, dos de la calaña de ella. Me senté. Estaban tomando fernet y yo pedí una cerveza (negra para no desentonar). Estuvimos charlando largo rato sobre cosas de minas. Se la pasaron criticando a la pobre novia de Marito, que es una boluda, que no se da cuenta de que la hacen aca (ellas son las artífices por supuesto) y que Mario la debería mandar a la mierda. Y conseguirse una que no sea aburrida. Al rato la Sole y la Daniela se van a otra mesa donde encontraron unos amigos y nos quedamos con Marian solos. ¿Cómo estás? No sé, le dije, tengo tanto lío en la cabeza que la verdad es que no sé. No me extraña en nada eso del lío. Si no tuvieses un lío en la cabeza, no serías vos. O por lo menos no el que yo conozco. Que hija de puta que sos, cómo me conocés. Y como no conocerte, vos la careteas todo el tiempo pero conmigo no podés. Yo sé quién sos, a mi no me podés mentir. Y donde estará el cagador de jota. Para qué me llama si no va a venir. Seguro que se encontró con alguna amante y se metió en un telo. El problema que tenés vos es con las mujeres. Todas te gustan pero no te animás a enceriarte con ninguna, es así, o no? Si… que se yo… hubiese pedido vino pero… el puto de Jota que se vaya a cagar… heee cómo está lleno de minas esto… estará alguna disponible?... pero son más pelotudas éstas que vienen aquí… me debería ir a buscar una buena mina en la biblioteca. Una con anteojitos. Seria. Amable… pero qué digo, eso ahora es imposible. Hoy son todas unas reventadas. Como la supercatólica esa que se coje Marito, supuestamente tiene un novio con el que se guarda para el casamiento, heee, existen esos casos todavía… Vos de novio no durás un año nunca. Cuando tienes que pasar a algo más serio, te cagás y empesás a sabotear la relación hasta que la mina se harta y te manda a la mierda. Acordate que yo no te mandé a la mierda. Hubiese seguido un poco más con vos pero… sos muy cansador. Éste río está lleno de peces y a veces me da la impresión de que son todos el único y mismo pez. Yo mismo soy ese pez que ocupa la totalidad del cause y sin agua y sin corriente… ahh… será por eso que me estoy sintiendo tan estancado, inmóvil. Me estoy creyendo muy gordo y que no dejo espacio para nada más. Es una idea absurda, por qué no pensar que existe infinidad de peces, que yo soy uno más nadando en un interminable río de corrientes desconocidas… porque… ese es el otro extremo… la misma alienación. Y cómo debería pensar entonces?... por eso te dejé por Mario… ha miralo a ese hijo de puta, recién llega con cara de no hice nada bueno, qué calidad. Heee, pero… qué parejita que me encontré… ya sé, están recordando viejos tiempos… Jota pidió otra cerveza negra y después otra y después otra y después no me acuerdo. Nos quedamos como hasta las cinco de la mañana conversando boludeces de minas. La Sole y la Daniela nunca volvieron.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

le pedí...


le pedí a mi psicoanalista

plata pa las putas


ella me dijo que no


yo le argumenté

que se la iba a devolver

con la guita de un premio

que iba a ganar cuando

presente este poema

(lo cual es una mentira porque

en realidad le dije que no sabía

si se la iba a devolver)

(en ese momento no pensaba

en el poema; pensaba en las putas)

entonces saqué mi cuaderno

y empecé a escribir el poema

éste

ante la mirada rePROvadora de

mi analista

¡dejame! ¡dejame!, le dije

¿no ves que soy un poeta?

y ella me miró con cara de que no


-aquí se termina la cesión- dijo

-llamame cuando te decidas


¿decidirme a qué?

¿y por qué esto es un poema y no un cuento?


cerré mi cuaderno

(mentira, ni siquiera lo había llevado)

(de hecho, hacía rato que había dejado de

ir al análisis)

y salí


fue esa noche (ahora) que me levanté a escribir este

poema

sin plata

sin premio

sin analista

y sin putas


viernes, 4 de noviembre de 2011

El insecto


“…un dolor jamás sentido hasta el momento,

comenzó a aquejarle en el costado.”

FRANZ FAFKA


“me están doliendo extraordinariamente los insectos”

DÁMASO ALONSO



eran días y días de ver al insecto habitar el lugar escondido del techo

eran alucinaciones

caminos oscurecidos por el golpe obligado

la orden de la muerte

es esto o es nada


era preciso que las imágenes se introduzcan en el interior del insecto para que no mueran

el insecto muere

las imágenes no mueren

no sabe por qué


lo verde del camino despejado de sanciones

su prosa envuelta en llamas

eran días preciosos en que el insecto era seguro de sí mismo


escondido en el techo de su castillo de leyes y telgopor

era seguro por sí mismo


el insecto en la muerte de sus imágenes

que se mueren

se cansan


eran días y días en el camino desolado del insecto y era preciso que preciosos momentos lo detengan en esta parálisis de vida donde el castillo en el techo de telgopor es lo más real de que se dispone


miércoles, 2 de noviembre de 2011

disfraz rojo


el color rojo

aparece como imagen


transita la avenida

que es la mujer


hace frío


puede ser que…?

por algún motivo

ese frió condicione

la aparición del color rojo

en la avenida

que es la mujer?


el poema a veces

siente frío


se abriga/disfraza de color rojo


transita la avenida

que es la mujer


y condiciona